

La Vida Dura de Flann O'Brien.
Editorial Nórdica Libros. Madrid. 2009.
Con introducción de Jamie O'Neill y traducción (excelente) de Iury Lech.
No es un libro más sobre gente. Es más que un libro sobre gente. Con un inicio lapidario nos introduce a través de la narración de su protagonista (Finbarr) en una fotografía del estrato social más modesto del Dublín de principios de siglo XX. Una fotografía en movimiento que late con el sentir de sus protagonistas, en un devenir sin alteraciones, aparantemente absurdo, donde nada ocurre y nada cambia y donde todo podría suceder sin embargo.
A veces parece que la narración trascurra borrosa, como si la fotografía se mirase a través de un vaso vacío marcado por los restos de un doble de malta.
Algún personaje es maltratado por una visión demasiado ácida, como si lograse escapar de entre las brumas post etílicas del narrador.
Sin embargo en otros momentos la narración transucrre diáfana en una luz que alcanza la brillantez.
El libro quiere y consigue reflexionar sobre la condición humana, y sobre su absurdo e incomprensible comportamiento. Señalaría un pequeño párrafo que resume a la perfección cuál es el deseo subyacente a relatar por parte del autor:
"[..] pp.138. La manera más simple de abordar este problema es cortando de raíz sus causas, que son la ignorancia y la falta de educación. Todos los días te encuentras con personas que van completamente perdidas, para las que la existencia es un enigma, les descocierta prácticamente todo y sólo están seguras de una cosa, que se van a morir. [...]"
Este coro de personajes canta delicosamente una canción triste de Irlanda, que sólo los amantes de Dublín, Irlanda, lo Celta y su Literatura van a saber apreciar en toda su magnanimidad.
Un Hermano desconcertante. Finbarr protagonista y narrador, suena a alter ego. Collopy, crisol irlandés de todos los personajes tipo, típicos, tópicos. Anny, el pobre personaje nublado. El padre Fahrt, propuesto como alemán y que en absoluto lo es. Sí es el entrañable padre católico buen pastor, guía y consejero irish. Ese que siempre quisieramos tener como amigo.
Reconoce O'Neill que no es la mejor novela de O'Brien, però sin duda es un buen aperitivo para querer conocer a éste autor a quien Joyce y Beckett apoyaron y admiraron.
De gran capacidad para evocar una época y un lugar lo que más me ha gustado es cómo te situa en Dublín y en el carácter irlandés, a través de un fabulosos uso del lenguaje, se aprecía en cada frase los auténticos giros del carácter y su genuina expresividad.
Sin embargo también hay lugar para lo que menos gusta como su falta de precisión en algunos detalles. En el episodio del enfado del Pontífice deja demasiada responsabilidad a la imaginación del lector que acaba perdido como consecuencia de la escasez de sugerencias y claves.
Sin embargo esto en absoluto ensombrece la brillantez de la novela.
Para saber más:
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Sobre el Autor:
Flann O'Brien (Strabane, Tyrone, 5 de octubre de 1911 - Dublín, 1 de abril de 1966), uno de los seudónimo de Brian O'Nolan, fue un escritor y periodista irlandés. También utilizó su nombre en celta, Brian Nuall'in, a lo largo de su carrera literaria.Biografía
O'Brien estudió literatura celta en University College Dublin y su tesis trató sobre La naturaleza en la poesía irlandesa. En la década de 1940 escribió en diversos diarios nacionales bajo varios seudónimos: en el Irish Times se sirvió del pseudónimo satírico Myles Na Copaleen, mientra que en Leinster Times y en The Nationalist era George Knowall. También usó otros como Brother Barnabas, Count O'Blather, John James Doe, Peter the Painter y Winnie Wedge.
Crítica
Fue un autor admirado por Graham Greene, Dylan Thomas, Samuel Beckett y James Joyce, quien, ya prácticamente ciego, leía sus novelas con la ayuda de una enorme lupa. Harold Bloom le incluyó en su índice El canon occidental. Edna O'Brien dijo de él: "pienso que junto con Joyce y Beckett constituye nuestra trinidad de los grandes escritores irlandeses, pero es más cercano y divertido", mientras que Jorge Luis Borges, en un artículo para la revista El Hogar, elogió su obra At Swim-Two-Birds calificándola como una de las mejores novelas del siglo XX. En su lista The best in English since 1939, Anthony Burgess seleccionó At Swim-Two-Birds junto con Finnegan's Wake, de Joyce, como uno de los más complejos y completos relatos.
Obra
1939: At Swim-Two-Birds (Una pinta de tinta irlandesa).
1941: The poor mouth (La boca pobre).
1961: The Hard Life: An Exegesis os Squalor(La vida dura: Una exégesis de lo escuálido).
1964: The Dalkey Archive (Crónica de Dalkey).
1967: The third police (El tercer policía).